
¿Ocurre lo mismo con los programas de televisión? ¿Qué contestarían los filósofos materialistas acerca de la naturaleza de los espacios que nadie ve? Se cumplen estos días 15 años de la aparición de “Tómbola”, el programa que creó la pornografía rosa, la madre de todos los programas posteriores que establecieron una conexión directa entre el corazón y el recto. Jorge Javier Vázquez y Jordi González están devastando el bosque de la televisión, cortando permanentemente árboles que no solamente caen cerca de personas sino que caen encima de toda la sociedad, especialmente de sus generaciones más jóvenes. Pero lejos, muy lejos de Telecinco, tanto en el horario como en el dial, existen espacios cuya audiencia puede ser considerada un subcomponente del bosón de Higgs. “Conexión Luna”, madrugada de los sábados en la cadena Visión 12 según leo en internet, cayó sin que hubiera nadie alrededor. Cero espectadores. Sólo Dios puede predicar atributos del árbol que cae en medio del bosque deshabitado. Los humanos nos tenemos que contentar con referirnos a las relaciones entre Mila Ximénez y Encarna Sánchez.
1 comentario:
Lo cual estimula poderosamente la curiosidad por verlo.
Respecto a Telecinco: soy nuevo aquí, y no sé si haré muchos amigos: ignorarla completamente. No se salva NADA.
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