
Y no nos engañemos, Juan, -el sacerdote se llama Juan-, ¿tenías pensado confesar a Mercedes Milá durante las próximas semanas? ¿Ibas a ofrecer la extrema unción a XXXX en caso de que enfermara hasta la agonía inesperadamente en la casa de Guadalix de la Sierra, -he escrito “XXXX” porque hace 11+1 ediciones que no veo GH, lo que dificulta enormemente que pueda conocer el nombre de ningún concursante de la edición 12+1-? ¿Estaba entre tus planes marcarte una misa heaviata improvisada el Día del Señor y celebrar el milagro de la transustanciación del pan y el vino en el cuerpo y la sangre de Jesucristo? Bah, venga, reconoce que no...
Pues entonces pasa de todo. Sigue poniendo tu grano de arena en ridiculizar a la Iglesia y a GH. Los españoles de bien estamos sorprendidos pero agradecidos de que se pueda hacer ambas cosas a la vez. Cuando Jesus predicó el Evangelio los reality shows aún no habían llegado a Galilea, por lo que el Mesías no dejó dicho nada al respecto, pero se ve que sus exégetas actuales consideran que tu falta es peor que otras de tipo sexual y financiero sancionadas con castigos menores. Te has quedado sin el voto de Dios en lo de las nominaciones, pero... bueno... Su reino no es de este mundo y a lo mejor tampoco te iba a votar aunque no te hubieran suspendido. A divinis.
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