
¿Entienden a lo que me refiero? Pan-Am fue una empresa real, poderosísima y real. Chicago es una ciudad real, y el Partido Democráta es, -al menos mientras escribo estas líneas-, un partido político real. ¿Se imaginan este tipo de series en España? “Cola-Cao”, amor y corrupción dentro del mundo del cacao soluble en la España de los años 70. “Mirinda”, todo el país disfrutaba de sus variedades de naranja y de limón y de sus singles a 45 rpm, pero en las alturas de la empresa las pasiones más atormentadas y las tramas económicas más inconfesables marcaban el día a día de una generación de ejecutivos cuya dureza nunca fue superada. “Baranda”, la adicción a las drogas del alcalde socialista de Barcelona amenaza con provocar un terremoto en la escena política catalana. “Shiquilla”, la victoria municipal del Partido Popular en Sevilla obliga a la nueva alcaldesa a aplazar sus planes de divorcio y seguir adelante con una familia marcada por el odio entre todos sus miembros. Cada capítulo provocaría furibundos comentarios. Cada temporada daría lugar a demandas multimillonarias. Mientras “Crematorio” tiene que inventar un pueblo ficticio y no citar nunca el nombre de un partido político, un Jet Clipper de la Pan-Am sobrevuela Chicago sin que a nadie le importe. Es Estados Unidos. Es entretenimiento.
1 comentario:
Aquí, el estreno de la semana en los cines es Fuga de cerebros 2, un gitano en "Harval". Para sonrojo, véase el trailer.
Es España. Es entretenimiento.
Modo demagogia "off"
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