
Liberace quitaba las partes aburridas a la música clásica; Internet se las quita a la televisión. Puedes cenarte la hora entera que dura “El intermedio” o dedicar diez minutos al día siguiente a ver en su página web los momentos que tuvieron interés en el programa. Puedes terminar la semana con dos horas y media de “Pekín Express” o comenzarla con un resumen de veinte minutos en la pantalla del ordenador. ¿Alguien me puede explicar qué sentido tiene aplastarse en el sofá con las ocho mil horas de cada “Tu cara me suena”, -juro que el tema de la columna de hoy era “Tu cara me suena” aunque haya que haber esperado un poquito para llegar a él-, cuando la misma Antena 3 ofrece en la red las actuaciones aisladas de cada concursante, que es al fin y al cabo a lo que queda reducido “Tu cara me suena” cuando le quitas las partes aburridas?
Nos vamos acercando a la final de un concurso que sería divertido si durase media hora. ¿Por qué no le cardan el pelo a Santiago Segura y le ponen a interpretar a Liberace? Es cierto que el difunto pianista no cantaba, pero, bueno, Torrente tampoco, ¿no?.
1 comentario:
El candelabro con bombillas es digno atrezzo de este personaje que no conocía y de casi toda la tele que se hace en esta camisa blanca.
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