
No todos podemos ser Aquiles o Maradona, pero tampoco es fácil ser Homero o Víctor Hugo Morales. Angela Merkel, Barack Obama y hasta Silvio Berlusconi son protagonistas de la historia, pero necesitamos las trompetas de un Iñaki Gabilondo o una Ana Pastor para que los espectadores (seguimos siendo una raza de espectadores, como los griegos) nos enteremos de quién juega y quién marca los goles. Aunque es cierto que el Movimiento 15-M nos ha mostrado que, además de escuchar a los trompeteros, es imprescindible salir de casa y tratar de ser pequeños Aquiles ante las murallas de Troya, programas como “Informe Semanal”, trompeteros como Ana Blanco o Buenafuente y reporteras como Almudena Ariza, ganadores de los Premios de la Academia de la Televisión al mejor programa informativo, mejor presentador de programas informativos, mejor presentador de programas de entretenimiento y mejor reportero, son tan necesarios como Víctor Hugo Morales y su “barrilete cósmico”.
Los indignados de Sol o de la plaza Sintagma de Atenas son como Aquiles en zapatillas, y la televisión debe aspirar a ser Homero con trompeta y sin la ayuda de hexámetros dactílicos. Ojalá los ciudadanos podamos meter un gol histórico a estos tiempos de mercado y deuda soberana, y que un Víctor Hugo Morales pueda contarlo como si se tratara del gol de Maradona a Inglaterra.
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