
Y, aunque Telecinco es un inmenso campo de monocultivo rosa, de vez en cuando, cuando el oportunismo así lo aconseja, hace un trasplante a una tierra más fértil de un plantón de crónica negra. Como anteayer, que emitió el especial “Caso Mari Luz: retrato de una obsesión”. Al frente, la hortelana que mejor cultiva esta especialidad en su rincón de las mañanas: Ana Rosa Quintana. Y, a su servicio, Concha García Campoy, que desde que trabaja en “Informativos Telecinco” sabe que bien aderezados, los sucesos cuelan como noticias y que más cornás da irse al paro.
Un millón de telespectadores vio la noche del martes el especial sobre el “caso Mari Luz”. Habrá visto otra vez las mismas imágenes mil veces emitidas, las mismas preguntas a los mismos familiares y los mismos gestos de profesionalidad atravesada por el dolor mil veces ensayados y vistos en “El programa de Ana Rosa”. Pero ni una palabra de la obsesión de AR por este crimen al que lleva dando vueltas desde hace tres años. Y eso es lo que todos esperábamos de un programa que se llamaba “Caso Mari Luz: retrato de una obsesión”
Normal, no? en Gallaecia (y en otras partes de nuestraba bella Hispania)existe un fenómeno llamado "feismo". Consiste en reciclar, sí o sí, todo tipo de elementos para generar bonitas composiciones de-collage-tipo-vostell. En esa región los televisores se se utilizan con maceteros, las neveras como piscinas y los somieres como cierres de fincas... AR, creadora del manifiesto "feista" sigue en su línea: que el arte no muera.
ResponderEliminar