
Mil millones de personas lo han estado siguiendo atentamente a través de las pantallas del televisor y del ordenador. Mil millones, Mario Sepúlveda. Quién te iba a decir el día que entraste en la mina San José que mil millones de personas de todo el planeta iban a verte salir setenta días después. "No nos traten como artistas. Quiero que me sigan tratando como a un trabajador. Nací para morir amarradito al yugo". Chile. Pero mil millones de personas le vieron ser rescatado limpio y con ropa limpia de un derrumbe minero. No sólo es el rescate más magnífico de la historia, es también el primero en el que se tienen en cuenta sus aspectos mediáticos.
Ahora es el momento de ir reintegrándolos poco a poco a la vida. Deberán ir exponiéndose lentamente a la luz del sol para evitar que sus retinas desentrenadas sufran. Si no han estado informados acerca de la separación de Belén Esteban, los psicólogos deberán contarles la historia gradualmente para que asuman el shock con seguridad. Nadie ha vuelto jamás de la muerte. En el mejor de los casos, la gente sigue con nosotros para siempre. Como Manuel Alexandre. Acaba de salir el decimoquinto minero.
2 comentarios:
«qué milagro ni qué cojones»
¡Gracias! Estoy hasta el tupé de esta idiotez.
Por lo demás, muy bueno el artículo, como siempre.
Un gran post.
La gente intenta sacar lo negativo, que si los medios, que si el espectáculo, que tal y cual.. Yo me maravillo y disfruto viendo cómo el ser humano es capaz de usar su inteligencia para ayudar a los demás.
La palabra para validad este comentario es "shiliciu". :)
Publicar un comentario