
Pero, ojo, queremos verlo al completo, sin cortes ni censura. La versión amañada la emitiste la semana pasada. Era tan repulsiva como prometía tu publicidad, pero además del engaño de la timadora que habla con los muertos sin ponerse colorada (pronto volveremos sobre esto), descubrimos una trampa añadida: como el “invitado” Antonio Gala no parecía dispuesto a colaborar con la farsa, le metiste varios tijeretazos sin contemplaciones a su intervención. Se notaron más que la ordinariez de Belén Esteban. Y a callar, Antonio, que para eso está la letra pequeña del contrato.
Por eso queremos ver el programa entero. Lo quiere cualquiera que haya visto el montaje que emitiste el otro día o que lo vea después en la web. Venga, demuestra ese “Poder de la gente” que tanto pregonas, bonita. “Ahora el poder lo tienes tú. Tu vida, tus iniciativas, tus pequeñas y grandes causas cotidianas”, dices ufana. Pues adelante. No pedimos tanto. Sólo un programa de mierda sin censura. Nos diste una taza y queremos taza y media.
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