
Decía Voltaire que los inventores de las artes mecánicas han sido más útiles a la humanidad que los inventores de los silogismos, y que el inventor de la lanzadera fue más útil que el que inventó las ideas innatas. Si Voltaire tiene razón habrá que admitir que la televisión está más cerca de las artes mecánicas y de la lanzadera que de los silogismos y las ideas innatas y, por tanto, es más útil a la humanidad que el inventor de los silogismos sobre las crisis económicas y de las ideas innatas respecto al libre mercado. Así, ver en la tele la final de la Copa del Rey es ver un partido de fútbol útil o, lo que es lo mismo, una hamburguesa que no engorda. Entiendo que la (engañosa) lentitud de la Liga puede llegar a aburrir a los no iniciados en los secretos del fútbol, pero una final a un solo partido (o un Mundial de fútbol) es al espectáculo televisivo lo que la lanzadera fue a la revolución industrial. Los no futboleros deben abandonar hoy los silogismos y las ideas innatas y sentarse delante del televisor para disfrutar de un espectáculo futbolístico útil, sin grasas e incluso bello.
Ni la lanzadera ni el fútbol nos hacen mejores personas, pero la lanzadera y el fútbol mejoran la naturaleza. Al menos, la naturaleza de la hamburguesa.
2 comentarios:
El partido no lo veré. Lo siento. Pero el artículo... ¡Ñam! ¡Qué rico!
Siempre veo las finales. Es verdad que no engorda, y ayuda a entablar conversación con aquel sevillano que nunca te cayó bien..
Publicar un comentario