
“Un científico no puede tener deseos ni amores, sólo un corazón de piedra”, así que el bueno de Charles hizo lo que tenía que hacer. La tele es más remolona. Estamos en el año Darwin y en febrero (en el 200 aniversario de su nacimiento) varias cadenas se acordaron de él. Ahora que es su obra la que cumple años sólo lo hacen canales de pago como Odisea (reemitiendo “El diseño inteligente. Darwin Vs. Dios”) e Historia (emitiendo “El paraíso perdido de Darwin”). En ellos se pueden conocer las aventuras de un viajero que se mareaba a bordo del Beagle, la revolución que puso en marcha un señor que amaba la vida tranquila, las enseñanzas de un tipo tan modesto que tuvo la insolencia de enfrentarse a todos para enseñar humildad: “En su arrogancia el hombre cree ser una creación especial digna de la intervención de un ser divino. En mi opinión sería más modesto y contendría mayor verdad si se viera como un ser que desciende de los animales”. Qué cosas: ese gusano, ese alcornoque y ese champiñón son primos nuestros.
1 comentario:
Pues hablando de creencias chiripitifláuticas, hoy mismo vi a unos lapones pastores de renos, en el canal odisea, cuya vida era una mierda de tamaño directamente proporcional a la extravagancia de su religión y sus mitos. Eso sí, en el documental nos vendían con mucho cariño lo de la comunión con la naturaleza y todo eso.En mi opinión la selección natural estaba haciendo su trabajo y les quedan cuatro días.
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