
Vale, concedamos que el tertuliano rosa al que llamaremos Sissa ben Dahir salvó hace tiempo a una parte de la audiencia del aburrimiento, del hastío, de cierta melancolía producida por una tarde sin siesta. La audiencia, agradecida, le concedió cuanto deseara, y Sissa pidió un tertuliano de cotilleo en un programa, dos en otro, cuatro en el siguiente... Una tontería. El resultado es que no hay forma de librarse de Jorge Javier Vázquez, ni de Karmele Marchante (doblemente horrible), ni de Kiko Hernández (cuatro veces más horrible), ni de Marujita Díaz (ocho veces más)... Y están en “La noria”, y en “DEC”, y en “Vaya par... de tres”, y alimentan “Sé lo que hicisteis”, y Belén Esteban está por todas partes, y cada vez hay más granos de trigo, y pronto formarán una cantidad prácticamente infinita, porque cada vez hay más tertulianos, y toreros, y futbolistas que terminan todas las frases con “¿no?”, y ex novias, y ex novios, y otra vez Jorge Javier Vázquez, siempre tan listo, siempre tan ruin, siempre con esa detestable sonrisa.
Los tertulianos de “Sálvame diario” creen que están en la corte de Leonor de Aquitania o en Camelot, olvidando que no son más que granos de trigo en una casilla de ese tablero de ajedrez que es la parrilla televisiva. No son 18.446.744.073.709.551.615, pero bien sabe Sissa ben Dahir que lo parece.
1 comentario:
Lo peor de todo es que los que ponen los "granos de maíz" en forma de personajillos del corazón no es un ser supremo ni un directivo, sino toda la gente se, tarde tras tarde sintoniza esos programas.
unSaludo!
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